Archivos de la categoría ‘Diseño’

Falsas dicotomías en design thinking

11/07/2009

Bruce Nussbaum escribió ayer (10/7/09):

Fred Collopy has a great blog item up at Fast Company on why he dislikes the “Thinking” part of the term “Design Thinking.” In essence, Fred argues that the best part of design is the “doing,” not the thinking and the focus on Design Thinking short-changes what designers can really do in education, health and other spaces outside their traditional consumer-oriented activities.

As an early proponent and major supporter of Design Thinking, I can only say “Amen” to Fred. I totally agree. It is the ability to create new options and build new products, services and experiences that gives design so much power. It is the ability to understand deeply cultures from digital social media networks to small villages in southern India that gives design its power.

Si bien estoy de acuerdo con la dirección de ambos artículos, pienso que los dos parten de una falsa dicotomía, al plantear que pensar y hacer son cosas separables y por tanto distintas. Ya había leído cosas similares (que no puedo referenciar ahora, no recuerdo donde era…) que iban en la línea de separar el “thinking” del “doing”. Nussbaum lo dice ahora con todas las letras, lo importante es el “doing”, no el “thinking”. Vaya barbaridad.

Mi compañero, el arquitecto y profesor Diego Nakamatsu me dijo una vez: “pensar y dibujar es lo mismo”.

Los diseñadores y algunos otros que lean esto, advertirán la evidente veracidad de este postulado. Algunos otros como Nussbaum (y Collopy en menor medida), aún valorando muchísimo el resultado que ofrece el diseño (la creación, el entendimiento), aún siendo evangelistas del design thinking, no terminarán de entenderlo del todo y proseguirán, tal vez sin advertirlo, con planteamientos racionalistas analíticos.

Los diseñadores no pensamos primero y hacemos después. Los diseñadores pensamos haciendo.

Requerimientos 2

18/06/2009

“I don’t think you can design anything just by absorbing information and then hoping to synthesise it into a solution. What you need to know about the problem only becomes apparent as you’re trying to solve it.”

Richard MacCormac

Minimización del esfuerzo

11/06/2009

Hoy, en el barrio de La Mina (el Carabanchel de Barcelona, hogar de El Vaquilla), he visto una cadena de containers de basura customizados.

Aquí muestro dos, pero era una fila de 6 o 7.

container

Es que abrir el container cada vez es demasiado trabajo y los palos sin duda minimizan el esfuerzo.

La mentira de los requerimientos

10/06/2009

“It is often not at all clear what ‘the problem’ is;  it may have been only loosely defined by the client, many constraints and criteria may be un-defined, and everyone involved may know that goals may be re-defined during the project. In design, ‘problems’ are only defined in relation to ideas for their ‘solution’, and designers do not typically proceed by first attempting to define their problems rigorously”.

Nigel Cross, Designerly ways of Knowing

Amén

Para mediados de julio les prometo 100 páginas acerca de como pensamos los diseñadores.

O dicho de otra manera, serán 100 páginas acerca de porqué al cliente le decimos que seguimos tal o cual metodología y que somos analíticos, cuando en realidad sabemos que una gran parte de nuestro trabajo es intuitivo.

O porqué en la primera reunión ya tenemos una idea de solución.

O qué hacemos cuando nos damos cuenta de que esa primera idea en realidad es inadecuada.

El diseño no es nada del otro mundo, todos pueden diseñar, pero no todos diseñan todo el tiempo.

Conferencia sobre investigación de usuarios e innovación social

18/05/2009

Jon Rodríguez viene a presentar un proyecto de investigación de diseño desarrollado por el grupo Design for Sustainability de la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos), Kiva.org y con la financiación de la Digital Inclusion Initiative de Microsoft Research. El objetivo de dicha iniciativa es financiar investigaciones que exploren el papel que la tecnología de la información y la comunicación (TIC) puede desempeñar al crear soluciones para superar las incontables barreras a las que se enfrenta el mundo en desarrollo.

Durante seis meses, investigadores del diseño trabajaron directamente con Kiva.org y cuatro de sus actuales socios de microfinanzas en Uganda y Kenia para desarrollar una solución tecnológica apropiada que facilitara el empleo de su plataforma de crédito en línea. Dicha solución debía satisfacer las necesidades de sus usuarios y ser congruente con el contexto de África del Este. Este proyecto ha demostrado la solidez de un enfoque de la tecnología centrado en las personas y el potencial del móvil como plataforma legítima para facilitar las actividades basadas en internet.

Este caso de estudio apareció en la última Temas de Diseño, sobre Investigación en diseño.

Jon Rodriguez es un ex-ELISAVA y máster en Ingeniería en diseño industrial por la TU de Delft, actualmente es consultor del departamento de diseño estratégico de Philips Design en Eindhoven.

Fecha: viernes, 22 de mayo. 16.00 horas
Lugar: ELISAVA Aula 18
Ample, 11-13, Barcelona

Entrada gratis

Realidades y oportunidades del diseño y la empresa en Cataluña

4/05/2009

En el Observatori del Disseny acabamos de publicar el estudio Realitats i oportunitats. El disseny i l’empresa a Catalunya (PDF), acerca de la integración del diseño en las empresas catalanas. Se trata del resultado de un estudio exhaustivo con 400 empresas y un panel de 14 profesionales.

Los amantes de los números también pueden consultar los informes específicos y anexos.

Eye magazine

18/04/2009

logo EYE

Eye magazine (The International Review of Graphic Design) es mi revista preferida de diseño gráfico. Fundada en 1990 por Rick Poynor, quien fue su primer director editorial, a quien le siguieron Max Bruinsma y luego otros. Eye es una revista para leer acerca de casi todos los aspectos del diseño gráfico, también para ver, pero sobre todo para leer: Phil Baines, Steven Heller, Jan Middendorp, Adrian Shaughnessy son algunos de los que han escrito o escriben en Eye acerca del mejor diseño gráfico del mundo. La revista aborda la crítica, la teoría y la historia del diseño gráfico, no es una revista práctica del estilo Computer Arts y tiene un enfoque más abarcador y menos sectario que otra buena revista para leer acerca de diseño gráfico: Dot Dot Dot Emigre. Si bien trata temas coyunturales (en el último número aparece una entrevista a Ian Anderson que acaba de cerrar The Designers Republic) no es en absoluto una revista de tendencias.
Con el tiempo la revista se ha vuelto más barata de precio, ahora cuesta unos 25€ por número, que a priori pueden parecer mucho pero valen la pena: la lectura se puede estirar para ocupar los tres meses que pasan entre número y número. Además sólo tiene publicidad de tipografía o de escuelas de diseño, lo que significa que cada una de las 100 páginas de la revista es informativa.
Desde hace años que tengo una suscripción y pienso seguir teniéndola aunque ahora casi todos los artículos y columnas están disponibles online.

Día Mundial del Diseño

17/04/2009

El 27 de abril es el Día Mundial del Diseño Gráfico.

Ya comenté en el pasado, a propósito del día de la usabilidad, que este tipo de efemérides me parecen un poco raras, aunque no tan raras como el Día del Bombero Voluntario Argentino, sin embargo estos eventos son una buena oportunidad para aprovechar las charlas y aprender algo.

Les propongo asistir a la conferencia que el Col·legi Oficial de Disseny Gràfic de Cataluña organiza en el CCCB a cargo de Xènia Viladàs, experta en gestión del diseño y autora de Diseño Rentable, un excelente libro sobre tema.

CCCB
c/ Montalegre, 5. Barcelona
27/4 a las 10.30 hs

ELISAVA realiza el festejo el día 29, el ELISAVA Design Day, que este año tiene como tema reflexionar acerca del valor del diseño. Las charlas previstas son de Mevis & Van Deursen a las 17.30 y Colors and the Kids a las 18.30.

ELISAVA
c/ Ample 11. Barcelona
29/4 A partir de las 17.30 hs
Aforo limitado, para asegurarte un sitio envía un mail a comunicacio@elisava.net

Las tres charlas son gratuitas

Chicago, Londres, Barcelona

13/04/2009

Dos interesantes citas provenientes de Can Good Design Advance Urban Development? Harvard Design Magazine, Spring/Summer 2008, Number 28:

For the policy makers in Chicago, “design” means signature architecture, but the importance of design does not trickle down to the look and feel of the marketing collateral of city agencies and allied policy organizations. In other words, Chicago’s primary pitch was “This is a great city to get things done,” but not necessarily a city that promotes innovative design at a wide range of scales and for multiple audiences.

London understands the value of projecting an image of a city that supports design quality in all facets of life, including product, graphic, and media design. [...] the policy-makers and thought-leaders in American cities see the value of high design only in signature civic projects by star architects, not pervasively in our culture. Is design good for urban development? The answer is “Yes,” but a design culture is sustainable only in cultures with an appreciation of “high design” as an integrated philosophy at a variety of scales and for a diversity of audiences.

Yo no entiendo mucho de planificación urbana, y no me gustaría vivir en Londres porque no volvería a soportar un clima así, pero sí me gustaría que los encargados de la política de planificación de Barcelona, donde vivo, se dejaran inspirar más por los ingleses en su manera de hacer las cosas. El diseño no son tres cosas sueltas, el diseño integra visiones a diferentes escalas y cada una de ellas cuenta. Estaría bien que en el ayuntamiento se dejaran de dar saltos esquizoides entre la arquitectura de autor, los despropósitos monumentales y el diseño centrado en el usuario mal entendido.

Creo que, y hay que decirlo porque noblesse oblige, en Barcelona ya se han dado cuenta de que no se trata de poner otro edificio de un arquitecto famoso (aunque mejor no lo digo, porque aún no tenemos un Rem Koolhaas y tal vez se lo piensan). Estaría bien que ahora reflexionaran acerca de la señalética de ciutat vella, más o menos reciente, que es más digna de un pueblito que de una ciudad como Barcelona.

La ficción de las metodologías

17/03/2009

Soy un apóstata.

Primero he creído en las metodologías.

Luego he creído en la efectividad de sólo algunas de ellas. En 2001 escribí un articulito donde decía: “primero hicimos esto, y luego esto otro y luego esto otro y luego abracadabra, nos resultó esto”. Fase 1 -> magia -> Fase 2 -> magia -> etc

Me lo creía de verdad.

Ahora, ya no creo en las metodologías como recetas. Pero les admito un gran y principal valor: su ficcionalidad.

La ficción de la utopía cultural: el querer hacer mejores productos y servicios, y el querer hacerlo bien.

Sucede lo mismo que cuando buscamos ser enteramente racionales y tomar la mejor decisión aún sabiendo que no somos enteramente racionales ni podremos serlo. Lo intentamos de todos modos.

El proceso de diseño es heurístico y analógico. De otra manera, no me explico el salto de una fase a la otra.

¿Las metodologías son el marco de representación?

Oportunidades perdidas

6/03/2009

En estos días se anuncia con bombos y platillos el lanzamiento de la campaña de participación ciudadana para rediseñar la avenida Diagonal, una de las avenidas más importante de Barcelona.

Dicho rápido, este plan consiste en una especie de crowdsourcing. Todos los mayores de 16 años que estén empadronados en Barcelona podrán enviar propuestas a través de diferentes canales electrónicos y analógicos. A partir de estas propuestas una oficina técnica del ayuntamiento elaborará dos propuestas que se someterán a votación popular en 2010. Y que gané el mejor.

Justamente el otro día hablaba de la oportunidad del diseño como canal para la participación ciudadana. Este concurso popular me parece una oportunidad perdida, en realidad lo que me parece perdido es el dinero, este proceso costará mucho y el dinero se podría haber invertido de mejor manera, en un proyecto de diseño participativo, no en un mero concurso de ideas.

En un brote de comunicacionitis bidireccionalis dicen: “Todos aquellos que hagan aportaciones recibirán, en una tercera parte, la respuesta a sus propuestas.” Esto no se sabe bien qué significa. Gerd Gigerenzer ya nos explicó que la gente no siempre entiende expresiones tan cotidianas como “mañana 30% de probabilidades de lluvia“.
¿Que quiere decir el ayuntamiento con aquello de la tercera parte? (a) que responderán a un tercio de los concursantes, (b) que responderán a un tercio de los temas planteados en la propuesta o (c, d, e…) otra opciones no contempladas ahora.

Yo voy a enviar una idea que sea modificar el trazado de la diagonal para que llegue hasta mi casa y que la diagonal sea sólo carril bici. Tal vez gano.

El ayuntamiento ha decidido aplicar el mismo enfoque de crowdsourcing también a diseñar las futuras políticas de género de la ciudad. Intuyo que serán dos las oportunidades perdidas.

Seguramente habrá buenas ideas entre los envíos, el mero número que se recibirá me hace presuponer esto. Sin embargo puedo intuir que la mayoría de las propuestas no serán tenidas en cuenta por estar mal formalizadas, al fin y al cabo los ciudadanos no tienen ni idea de planificación urbana.

Paradojicamente este concurso hará que se pregunte a muchos, mucísimos, pero que se escuche a pocos. Porque lo que se tendrá en cuenta son las propuestas, no las necesidades, ni los objetivos. La gente tiene necesidades claras, pero la mayoría de las veces no puede expresarlas. Es conocida aquella elocuente frase de Henry Ford:

If I had asked people what they wanted, they would have said faster horses.

Si no fuera porque Ford fue un antisemita de la peor calaña, diría que tiene más razón que un santo.

Pero la tiene, la gente no nos da los conceptos de diseño finalizados, es necesario salir a la calle y hablar con usuarios, clientes, personas, como quieran llamarlos, pero no esperemos que nos digan qué hacer ni que se transformen en diseñadores.

Colecte

2/03/2009

Colecte se llama el blog en el que Francesc Ribot recopila diseño gráfico memorable e inefable: posters porno, etiquetas de bananas, carteles de iglesias en EEUU…

colecte

Optimismo

27/02/2009

“Being a designer means being an optimist: given the problems, all the problems even the most difficult, all we can do is to presume there is a possibility of solving them, not because we cannot see the difficulties (designers must also be realists), but because we have no alternative. To be designers we must make proposals, and we cannot but base these on such opportunities as we come across.

It seems to me that, faced with a world drifting rapidly towards catastrophe, we need this designer realism-optimism more then ever. We have to see the problems, but also to think that in spite of everything, it is possible to solve them; we must get down to finding solutions. Maybe this is why we are all here today.”

Ezio Manzini, New design knowledge

El diseño como participación ciudadana

26/02/2009

No descubro nada si digo que la tecnología es hoy el principal motor de la innovación. Vivimos en una sociedad tecnológica y la tecnología juega un papel esencial en la conformación de nuestra cultura.

Sin embargo podemos decir, con John Thackara, que “ya no está claro que pregunta está siendo respondida con todas estas nuevas tecnologías, ni qué valor aportan a nuestras vidas”.

La tecnología sirve para servir a la gente, no al revés.

Todos los sectores económicos han vivido un fenómeno donde se pasó de la competencia basada en precio a la competencia basada en conocimiento. Se paso del hacer las cosas más baratas a hacer las cosas mejor, en segunda instancia, el cambio pasa por no solo hacer las cosas mejor, sino por hacer mejores cosas.

El diseño ha acompañado esta evolución y encaja en esta tendencia. El primer cambio se da cuando el foco del diseño pasa del artefacto como fin último de un proyecto a la interacción entre el usuario y el artefacto. El segundo gran cambio se da cuando el foco principal ya no está en la interacción misma, sino fundamentalmente en la experiencia de las personas al interactuar con estos productos.

En este nuevo paradigma el rol de las personas cambia. Las personas ya no son vistas sólo como clientes o meros consumidores, tampoco son únicamente usuarios sino que son co-creadores de su propia experiencia.

El rol de las personas cambia y el rol de los diseñadores también, en la misma medida que el mundo y sus sistemas tecnológicos y sociales se vuelven más y más complejos. El enfoque tradicional del diseñador como un iluminado, dueño de un proyecto monolítico, ejecutado desde arriba hacia abajo se desdibuja en la mayoría de los casos.
El diseñador se vuelve un catalizador. Es un agente de cambio, alguien que actúa como facilitador en proyectos donde la definición de los sistemas es llevada a cabo de modo colaborativo entre las personas, las empresas e instituciones que financian o encargan los proyectos, los diseñadores y otros expertos.

Este nuevo paradigma del diseño requiere una visión ética que John Thackara denomina Design Mindfulness:

Esta conciencia implica, entre otras cosas:

  • Pensar en las consecuencias del diseño antes de tomar decisiones, prestando atención a los sistemas culturales, naturales e industriales que definen el contexto de nuestras acciones.
  • Considerar los flujos de materiales y energía en el diseño de nuestros sistemas.
  • Dar prioridad a las necesidades de las personas y no tratar a los seres humanos como meros factores.
  • Ofrecer valor a la gente, no ofrecer la gente a los sistemas.
  • Poner el foco del diseño en los servicios, no en las cosas y evitar inundar el planeta con artefactos sin sentido.

Los manifiestos del diseño, y la historia del diseño nos lo demuestra, no alcanzan para llevar las ideas a la práctica. Pero esta visión de flujo y servicio, de sostenibilidad medioambiental y social, de humanidad, no es sólo una formulación de buenas intenciones, es un imperativo de supervivencia.

No se como será la transición de un mundo donde el crecimiento y el consumo material son una condición normal, fomentada y deseable, a una sociedad que cambie de valores. No se si este cambio se dará. Pero sí puedo preveer que de darse, el diseño, por su inherente capacidad de prefiguración, jugará un papel importante como factor de cambio. El diseño puede ayudar a metadiseñar este cambio. Un diseñador es optimista por naturaleza, por eso estoy convencido de que tarde o temprano el cambio se dará.

Para esto el diseño necesita cultivar nuevas relaciones fuera de los entornos conocidos y aprender nuevas maneras de ejecutar proyectos, con metodologías y técnicas que permitan el diálogo colaborativo entre aquellos que diseñan artefactos, entornos y servicios y la gente que las usa. El objetivo es que la gente los use, no que los padezca. El diseño sirve para servir a la gente.

Cada vez más diseñadores aprenden a reorientar su mirada, poniendo a la gente y su experiencia en el centro de su atención. Si bien los diseñadores no podemos controlar de manera directa la experiencia subjetiva de las personas, sí que podemos influir sobre ella por medio de las expresiones del diseño, la forma y la función de los productos o entornos que diseñamos.

Diseñar servicios públicos

Diseñar servicios con y para la gente significa adoptar nuevas metodologías y maneras para fomentar la participación ciudadana. Significa ir más allá de la consulta popular o la realización de encuestas. Significa que los ciudadanos deben participar de manera activa en la concepción y el desarrollo de los servicios públicos.

[...] consultation of users will be recommended and talked about, but might fail to be carried out in a way that satisfies those involved or produces useful information to feed into the planning process.
School Building Programmes

Este es el gran problema de la “participación ciudadana”.

[...] it is the extent to which, and the ways in which, school users are engaged in the school design process that determines the success or failure of the resulting design.
The Impact of School Environments

El co-diseño con las personas implica un proceso colaborativo, y no sólo consultacional, en el cual las personas participan de manera activa y ocupan el lugar central. De esta manera la gente es corresponsable del proceso y comparte la propiedad de la autoría del resultado.

El Diseño no es propiedad de los diseñadores. Las técnicas y metodologías del diseño se han extendido, frecuentemente sin que se reconozca su procedencia, y son un aporte de la profesión del diseño a la sociedad en general.
Resulta evidente que muchas de técnicas de diseño ya se están usando en organismos públicos para el diseño de servicios. Sin embargo, existe poca estructura en estas actividades informales de diseño. Aún más en el diseño de servicios.

Según Ezio Manzini, estas actividades informales son “actividades de diseño implícitas”. El problema de este diseño implícito es que, si bien su resultado pueden ser bueno, no tiene capacidad de consolidar experiencias y formalizar el conocimiento para orientarlo a la repetición. Por su misma naturaleza informal, es difícil que pueda exteriorizarse para generar modelos, herramientas y metodologías que puedan divulgarse.

Por otro lado, lamentablemente, cuando los organismos públicos buscan proveedores externos para desarrollar nuevos servicios, tradicionalmente piensan en consultoras especializadas en organización y raramente en el aporte que puede venir desde la profesión del diseño.

La disciplina del diseño de servicios puede ofrecer una visión para la transformación de los servicios públicos y también una hoja de ruta de cómo llegar al destino.

El diseño ofrece metodologías para amplificar e instrumentalizar la voz de la gente de manera operativa y concreta. Aprovechémoslas.

Nosotros y el mundo de las mercancías

17/02/2009

En 1965, Tomás Maldonado escribía un ensayo titulado Nosotros y el mundo de las mercancías.

En él hacía referencia al enorme despegue vivido en la Alemania de post-guerra a partir de 1955, donde se instauró la sociedad del bienestar, de la que todos somos, en palabras de Maldonado, más o menos beneficiarios, cómplices o víctimas. También admitía, apesadumbrado, que “los diseñadores no hemos sido capaces de evitar que nuestros esfuerzos de reconstrucción no resultaran otra cosa que la prosecución de la destrucción por otros medios”.

La parte final de este ensayo es demoledora por lo actual y por el efecto de desazón que provoca en la conciencia profesional:

Los buenos proyectos, aunque sean coherentes con los buenos propósitos, no bastan para asegurar una efectiva incidencia sobre la realidad. Uno de los resultados evidentes es que nuestras posibilidades de acceder a los centros de decisión del mundo productivo no nos han asegurado la influencia benéfica que deseabamos en el mundo de las mercancías.

A muchos de nosotros se nos ha ofrecido la posibilidad de acceder, como proyectistas, a los centros de decisión, pero esto nos ha servido de poco, o de nada, para impedir que el mundo de las mercancías continuara siendo un amasijo desordenado de objetos, una acumulación inconexa de entes aislados. Más bien ha sucedido lo contrario. A menudo, nuestra actividad ha servido, a pesar nuestro, más para acrecentar que para mitigar una tal anarquía. Creíamos que los productos “bien diseñados” podían bastar, por sí solos, para aviar un orden -un orden contagioso- en medio del desorden inenarrable del mercado capitalista. Nos engañabamos.

Nuestros productos, contrariamente a lo que imaginábamos, se revelaban eficientísimos agentes de proliferación: introducían en el mercado, de hecho, nuevos arquetipos sin sustituir los ya existentes. De pronto, descubriamos los vicios ocultos de los productos “bien diseñados”, y también de la filosofía que les había servido de fundamento. De pronto, constatábamos, no sin embarazo, que nuestra actividad como proyectistas controbuía a la devoción irracional por las mercancías, cuando nuestro designio originario había sido muy otro: conferir estructura y contenido al entorno humano.

Tomás Maldonado
Vanguardia y racionalidad. Artículos, ensayos y otros escritos (1946-1974)
Editorial Gustavo Gili 1977

Nota: he formateado el texto original en 3 párrafos para facilitar la lectura on-line, el texto impreso original consta de un solo párrafo.