Thinking about design is a part of design.
Reflecting on design activity is design too.
Word.
Thinking about design is a part of design.
Reflecting on design activity is design too.
Word.
Design thinking is how designers think.
Design thinking is not design.
Bruce Nussbaum escribió ayer (10/7/09):
Fred Collopy has a great blog item up at Fast Company on why he dislikes the “Thinking” part of the term “Design Thinking.” In essence, Fred argues that the best part of design is the “doing,” not the thinking and the focus on Design Thinking short-changes what designers can really do in education, health and other spaces outside their traditional consumer-oriented activities.
As an early proponent and major supporter of Design Thinking, I can only say “Amen” to Fred. I totally agree. It is the ability to create new options and build new products, services and experiences that gives design so much power. It is the ability to understand deeply cultures from digital social media networks to small villages in southern India that gives design its power.
Si bien estoy de acuerdo con la dirección de ambos artículos, pienso que los dos parten de una falsa dicotomía, al plantear que pensar y hacer son cosas separables y por tanto distintas. Ya había leído cosas similares (que no puedo referenciar ahora, no recuerdo donde era…) que iban en la línea de separar el “thinking” del “doing”. Nussbaum lo dice ahora con todas las letras, lo importante es el “doing”, no el “thinking”. Vaya barbaridad.
Mi compañero, el arquitecto y profesor Diego Nakamatsu me dijo una vez: “pensar y dibujar es lo mismo”.
Los diseñadores y algunos otros que lean esto, advertirán la evidente veracidad de este postulado. Algunos otros como Nussbaum (y Collopy en menor medida), aún valorando muchísimo el resultado que ofrece el diseño (la creación, el entendimiento), aún siendo evangelistas del design thinking, no terminarán de entenderlo del todo y proseguirán, tal vez sin advertirlo, con planteamientos racionalistas analíticos.
Los diseñadores no pensamos primero y hacemos después. Los diseñadores pensamos haciendo.
“I don’t think you can design anything just by absorbing information and then hoping to synthesise it into a solution. What you need to know about the problem only becomes apparent as you’re trying to solve it.”
Hoy, en el barrio de La Mina (el Carabanchel de Barcelona, hogar de El Vaquilla), he visto una cadena de containers de basura customizados.
Aquí muestro dos, pero era una fila de 6 o 7.

Es que abrir el container cada vez es demasiado trabajo y los palos sin duda minimizan el esfuerzo.
“It is often not at all clear what ‘the problem’ is; it may have been only loosely defined by the client, many constraints and criteria may be un-defined, and everyone involved may know that goals may be re-defined during the project. In design, ‘problems’ are only defined in relation to ideas for their ‘solution’, and designers do not typically proceed by first attempting to define their problems rigorously”.
Nigel Cross, Designerly ways of Knowing
Amén
Para mediados de julio les prometo 100 páginas acerca de como pensamos los diseñadores.
O dicho de otra manera, serán 100 páginas acerca de porqué al cliente le decimos que seguimos tal o cual metodología y que somos analíticos, cuando en realidad sabemos que una gran parte de nuestro trabajo es intuitivo.
O porqué en la primera reunión ya tenemos una idea de solución.
O qué hacemos cuando nos damos cuenta de que esa primera idea en realidad es inadecuada.
El diseño no es nada del otro mundo, todos pueden diseñar, pero no todos diseñan todo el tiempo.
Jon Rodríguez viene a presentar un proyecto de investigación de diseño desarrollado por el grupo Design for Sustainability de la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos), Kiva.org y con la financiación de la Digital Inclusion Initiative de Microsoft Research. El objetivo de dicha iniciativa es financiar investigaciones que exploren el papel que la tecnología de la información y la comunicación (TIC) puede desempeñar al crear soluciones para superar las incontables barreras a las que se enfrenta el mundo en desarrollo.
Durante seis meses, investigadores del diseño trabajaron directamente con Kiva.org y cuatro de sus actuales socios de microfinanzas en Uganda y Kenia para desarrollar una solución tecnológica apropiada que facilitara el empleo de su plataforma de crédito en línea. Dicha solución debía satisfacer las necesidades de sus usuarios y ser congruente con el contexto de África del Este. Este proyecto ha demostrado la solidez de un enfoque de la tecnología centrado en las personas y el potencial del móvil como plataforma legítima para facilitar las actividades basadas en internet.
Este caso de estudio apareció en la última Temas de Diseño, sobre Investigación en diseño.
Jon Rodriguez es un ex-ELISAVA y máster en Ingeniería en diseño industrial por la TU de Delft, actualmente es consultor del departamento de diseño estratégico de Philips Design en Eindhoven.
Fecha: viernes, 22 de mayo. 16.00 horas
Lugar: ELISAVA Aula 18
Ample, 11-13, Barcelona
Entrada gratis
En el Observatori del Disseny acabamos de publicar el estudio Realitats i oportunitats. El disseny i l’empresa a Catalunya (PDF), acerca de la integración del diseño en las empresas catalanas. Se trata del resultado de un estudio exhaustivo con 400 empresas y un panel de 14 profesionales.
Los amantes de los números también pueden consultar los informes específicos y anexos.

Eye magazine (The International Review of Graphic Design) es mi revista preferida de diseño gráfico. Fundada en 1990 por Rick Poynor, quien fue su primer director editorial, a quien le siguieron Max Bruinsma y luego otros. Eye es una revista para leer acerca de casi todos los aspectos del diseño gráfico, también para ver, pero sobre todo para leer: Phil Baines, Steven Heller, Jan Middendorp, Adrian Shaughnessy son algunos de los que han escrito o escriben en Eye acerca del mejor diseño gráfico del mundo. La revista aborda la crítica, la teoría y la historia del diseño gráfico, no es una revista práctica del estilo Computer Arts y tiene un enfoque más abarcador y menos sectario que otra buena revista para leer acerca de diseño gráfico: Dot Dot Dot Emigre. Si bien trata temas coyunturales (en el último número aparece una entrevista a Ian Anderson que acaba de cerrar The Designers Republic) no es en absoluto una revista de tendencias.
Con el tiempo la revista se ha vuelto más barata de precio, ahora cuesta unos 25€ por número, que a priori pueden parecer mucho pero valen la pena: la lectura se puede estirar para ocupar los tres meses que pasan entre número y número. Además sólo tiene publicidad de tipografía o de escuelas de diseño, lo que significa que cada una de las 100 páginas de la revista es informativa.
Desde hace años que tengo una suscripción y pienso seguir teniéndola aunque ahora casi todos los artículos y columnas están disponibles online.
El 27 de abril es el Día Mundial del Diseño Gráfico.
Ya comenté en el pasado, a propósito del día de la usabilidad, que este tipo de efemérides me parecen un poco raras, aunque no tan raras como el Día del Bombero Voluntario Argentino, sin embargo estos eventos son una buena oportunidad para aprovechar las charlas y aprender algo.
Les propongo asistir a la conferencia que el Col·legi Oficial de Disseny Gràfic de Cataluña organiza en el CCCB a cargo de Xènia Viladàs, experta en gestión del diseño y autora de Diseño Rentable, un excelente libro sobre tema.
CCCB
c/ Montalegre, 5. Barcelona
27/4 a las 10.30 hs
ELISAVA realiza el festejo el día 29, el ELISAVA Design Day, que este año tiene como tema reflexionar acerca del valor del diseño. Las charlas previstas son de Mevis & Van Deursen a las 17.30 y Colors and the Kids a las 18.30.
ELISAVA
c/ Ample 11. Barcelona
29/4 A partir de las 17.30 hs
Aforo limitado, para asegurarte un sitio envía un mail a comunicacio@elisava.net
Las tres charlas son gratuitas
Dos interesantes citas provenientes de Can Good Design Advance Urban Development? Harvard Design Magazine, Spring/Summer 2008, Number 28:
For the policy makers in Chicago, “design” means signature architecture, but the importance of design does not trickle down to the look and feel of the marketing collateral of city agencies and allied policy organizations. In other words, Chicago’s primary pitch was “This is a great city to get things done,” but not necessarily a city that promotes innovative design at a wide range of scales and for multiple audiences.
London understands the value of projecting an image of a city that supports design quality in all facets of life, including product, graphic, and media design. [...] the policy-makers and thought-leaders in American cities see the value of high design only in signature civic projects by star architects, not pervasively in our culture. Is design good for urban development? The answer is “Yes,” but a design culture is sustainable only in cultures with an appreciation of “high design” as an integrated philosophy at a variety of scales and for a diversity of audiences.
Yo no entiendo mucho de planificación urbana, y no me gustaría vivir en Londres porque no volvería a soportar un clima así, pero sí me gustaría que los encargados de la política de planificación de Barcelona, donde vivo, se dejaran inspirar más por los ingleses en su manera de hacer las cosas. El diseño no son tres cosas sueltas, el diseño integra visiones a diferentes escalas y cada una de ellas cuenta. Estaría bien que en el ayuntamiento se dejaran de dar saltos esquizoides entre la arquitectura de autor, los despropósitos monumentales y el diseño centrado en el usuario mal entendido.
Creo que, y hay que decirlo porque noblesse oblige, en Barcelona ya se han dado cuenta de que no se trata de poner otro edificio de un arquitecto famoso (aunque mejor no lo digo, porque aún no tenemos un Rem Koolhaas y tal vez se lo piensan). Estaría bien que ahora reflexionaran acerca de la señalética de ciutat vella, más o menos reciente, que es más digna de un pueblito que de una ciudad como Barcelona.
Soy un apóstata.
Primero he creído en las metodologías.
Luego he creído en la efectividad de sólo algunas de ellas. En 2001 escribí un articulito donde decía: “primero hicimos esto, y luego esto otro y luego esto otro y luego abracadabra, nos resultó esto”. Fase 1 -> magia -> Fase 2 -> magia -> etc
Me lo creía de verdad.
Ahora, ya no creo en las metodologías como recetas. Pero les admito un gran y principal valor: su ficcionalidad.
La ficción de la utopía cultural: el querer hacer mejores productos y servicios, y el querer hacerlo bien.
Sucede lo mismo que cuando buscamos ser enteramente racionales y tomar la mejor decisión aún sabiendo que no somos enteramente racionales ni podremos serlo. Lo intentamos de todos modos.
El proceso de diseño es heurístico y analógico. De otra manera, no me explico el salto de una fase a la otra.
¿Las metodologías son el marco de representación?
En estos días se anuncia con bombos y platillos el lanzamiento de la campaña de participación ciudadana para rediseñar la avenida Diagonal, una de las avenidas más importante de Barcelona.
Dicho rápido, este plan consiste en una especie de crowdsourcing. Todos los mayores de 16 años que estén empadronados en Barcelona podrán enviar propuestas a través de diferentes canales electrónicos y analógicos. A partir de estas propuestas una oficina técnica del ayuntamiento elaborará dos propuestas que se someterán a votación popular en 2010. Y que gané el mejor.
Justamente el otro día hablaba de la oportunidad del diseño como canal para la participación ciudadana. Este concurso popular me parece una oportunidad perdida, en realidad lo que me parece perdido es el dinero, este proceso costará mucho y el dinero se podría haber invertido de mejor manera, en un proyecto de diseño participativo, no en un mero concurso de ideas.
En un brote de comunicacionitis bidireccionalis dicen: “Todos aquellos que hagan aportaciones recibirán, en una tercera parte, la respuesta a sus propuestas.” Esto no se sabe bien qué significa. Gerd Gigerenzer ya nos explicó que la gente no siempre entiende expresiones tan cotidianas como “mañana 30% de probabilidades de lluvia“.
¿Que quiere decir el ayuntamiento con aquello de la tercera parte? (a) que responderán a un tercio de los concursantes, (b) que responderán a un tercio de los temas planteados en la propuesta o (c, d, e…) otra opciones no contempladas ahora.
Yo voy a enviar una idea que sea modificar el trazado de la diagonal para que llegue hasta mi casa y que la diagonal sea sólo carril bici. Tal vez gano.
El ayuntamiento ha decidido aplicar el mismo enfoque de crowdsourcing también a diseñar las futuras políticas de género de la ciudad. Intuyo que serán dos las oportunidades perdidas.
Seguramente habrá buenas ideas entre los envíos, el mero número que se recibirá me hace presuponer esto. Sin embargo puedo intuir que la mayoría de las propuestas no serán tenidas en cuenta por estar mal formalizadas, al fin y al cabo los ciudadanos no tienen ni idea de planificación urbana.
Paradojicamente este concurso hará que se pregunte a muchos, mucísimos, pero que se escuche a pocos. Porque lo que se tendrá en cuenta son las propuestas, no las necesidades, ni los objetivos. La gente tiene necesidades claras, pero la mayoría de las veces no puede expresarlas. Es conocida aquella elocuente frase de Henry Ford:
If I had asked people what they wanted, they would have said faster horses.
Si no fuera porque Ford fue un antisemita de la peor calaña, diría que tiene más razón que un santo.
Pero la tiene, la gente no nos da los conceptos de diseño finalizados, es necesario salir a la calle y hablar con usuarios, clientes, personas, como quieran llamarlos, pero no esperemos que nos digan qué hacer ni que se transformen en diseñadores.
Colecte se llama el blog en el que Francesc Ribot recopila diseño gráfico memorable e inefable: posters porno, etiquetas de bananas, carteles de iglesias en EEUU…

“Being a designer means being an optimist: given the problems, all the problems even the most difficult, all we can do is to presume there is a possibility of solving them, not because we cannot see the difficulties (designers must also be realists), but because we have no alternative. To be designers we must make proposals, and we cannot but base these on such opportunities as we come across.
It seems to me that, faced with a world drifting rapidly towards catastrophe, we need this designer realism-optimism more then ever. We have to see the problems, but also to think that in spite of everything, it is possible to solve them; we must get down to finding solutions. Maybe this is why we are all here today.”