Archive for 30 junio 2007

Entender el peligro no es experimentarlo

30/06/2007

La Dirección General de Tráfico de España (DGT) otorgará préstamos sin interés a jóvenes de entre 17 y 25 años para que estos se saquen el permiso de conducir (link) o, mejor dicho, para que paguen la autoescuela. La concesión de estos ventajosos préstamos depende de que los jóvenes beneficiarios participen en un programa de seguridad vial de 10 horas.

Si bien el préstamo es una ganga para sacarse el permiso, pienso que es un plan que carece de sentido si lo que busca es aumentar la seguridad en las calles y autopistas.

Con más de 4.100 muertos en España durante el 2006 el problema de la seguridad vial no depende de que los jóvenes o los adultos entiendan, sepan o conozcan los peligros de conducir ebrio o demasiado rápido o hablando por teléfono. Estoy convencido de que la mayoría entiende los peligros. El problema está en que cuando están al volante no lo sienten, el peligro les queda lejos.

Se me ocurren soluciones que tal vez atenten contra la privacidad y la libertad personal. Por ejemplo, bastaría con poner un detector de alcoholemia en el mismo coche, si has bebido, el coche no enciende, obviamente los imbéciles podrían hacer que sople un amigo, pero esto evitaría que en la mayoría de los casos los borrachines consigan encender el coche. Otra salida podría ser que el propio coche registre los excesos de velocidad y que durante la ITV se verifique la cantidad de excesos de velocidad cometidos, la enorme suma de multas, a la larga si que terminaría funcionando de manera disuasoria. Otra alternativa, tal vez más viable y socialmente más aceptable, sería limitar la velocidad de los vehículos, si lo pensamos bien, es absurdo e inmoral que los coches puedan ir tan rápido. Pero el lobby de las marcas de automóvil mueve montañas.

El problema de la seguridad vial no debe tomarse como una cuestión ética o moral, ya que justamente son los conductores temerarios los que no se plantean esta cuestión desde estas perspectivas. Cuando los conductores temerarios conducen peligrosamente, piensan que a ellos no le pasará nada, al pensar de esta manera eliminan la dimensión moral, ya que parten de la premisa de que no sucederá nada malo. Entonces, el objetivo sería lograr que la gente sienta el peligro, evidentemente nadie quiere morir al volante; el problema está en que justamente no experimentan el potencial peligro de sus acciones.

Una manera de enseñar a pensar eticamente ya se lleva a cabo y es confrontar a los infractores (¿porque sólo los infractores?) con las consecuencias de sus actos: encuentros con personas que han quedado gravemente discapacitadas luego de un accidente, visitas a la morgue para ver cadaveres de muertos en el tránsito o encuentros con familiares de victimas. Este tipo de experiencias son seguramente más memorables y por tanto efectivas, que el asistir a un cursillo. Son tambien, intuyo, más efectivas que la lejana posibilidad de ir a la cárcel o perder puntos del carnet (ojo que no digo que el carnet por puntos no funcione).

Otra manera: el coche, en vez de solamente avisarnos acerca de una acción peligrosa como girar bruscamente o ir demasiado rápido, nos podría hacer vivir de cerca un poquito de peligro, recordemos, se trata de experimentar el peligro. De esto nos habla Donald Norman en un interesante artículo: How to talk to humans.

If they’re driving too fast for their safety, cars have to act as if they were broken or have a problem. Make sounds or vibrate or wobble, or otherwise show simple physical signs that people understand without any training, without being told, and without reading anything. (People hate to read explanations.)

¿Los coches del futuro simularán derrapes cuando detecten el asfalto mojado para mostrarnos la cara de la muerte al volante? Esto si que sería diseño de experiencia con mayúsculas.

Godin contra el Long Tail

28/06/2007

Seth Godin dice en How to make a million dollars:

One popular method is to make a dollar in profit from each of a million people. Or a penny from a hundred million. This is the China strategy. It almost never works.

It almost never works because the challenge of reaching that many people is just too great. It’s too risky and too expensive. Doesn’t matter that you’re only hoping for a dollar or a penny. The price isn’t the challenge, it’s the difficulty in spreading your idea.

Far easier to make a thousand dollars from each of a thousand people, or even $10,000 from a hundred organizations.

Si lo entiendo bien, esto se opone de manera antagónica al paradigma vigente de modelo de negocio de la web 2.0, el denominado Long Tail (Wikipedia), que basicamente dice que es mejor vender poco de mucho que mucho de poco. Tal vez el Long Tail funcione sólo para unos pocos casos concretos y no se pueda aplicar como regla a todo.

¿Qué nos depara el futuro?

27/06/2007

Entre otras cosas, en el futuro el profesor Lessig será secretario de justicia de EEUU y abolirá el copyright. Por cierto, Leessig ha abandonado el tema de la propiedad intelectual para dedicarsea estudiar y combatir la corrupción de los procesos políticos, un tema esencial, del que cuelgan muchos otros temas importantes (patentes, propiedad intelectual, free-speech, privacy, etc), en este post explica sus razones.

Boquita

21/06/2007

boca

Muchas veces fui preso
y muchas veces lloré por vos
Yo a Boca lo quiero
lo llevo adentro del corazón.

Ayer Boca Juniors volvió a ganar la Copa Libertadores (el equivalente americano de la Champions). La estadística dirá que Boca ganó en Brasil y que el resultado fue 0-2, después del 3-0 en la ida. Que este es nuestro 16º titulo internacional (6º Libertadores), y que Boca Juniors es el equipo mas ganador del mundo junto al Milan.

Los que no son de Boca no entienden la condición boquense, porque no entienden nuestra manera de ver el mundo, ellos piensan que estamos locos, pero no lo estamos, ellos simplemente no imaginan nuestra experiencia. Los demás no sólo no nos comprenden, sino que también nos odian profundamente (al menos en Argentina); el escritor y notable guionista de comics Juan Sasturain dice en su Introducción a la Crítica de la Razón Bostera: cuando Boca pierde celebran (casi) todos; y cuando gana, sólo festejamos los bosteros. Quiero decir: el sentimiento/juicio/apreciación antibosteros son directamente proporcionales a la adhesión mayoritaria.

Aquellos que hayan estado en la Bombonera lo saben: Boca es mucho más que todo. Yo hace años que no voy y tal vez la distancia en años mejora mis recuerdos, pero me consta que la cosa sigue igual.

De los muchos libros que se han escrito sobre la pasión xeneize, yo me quedo con Boquita de Martín Caparrós.

Dale Boooo… Dale Boooo… Dale Boooo…

El diseño de productos debe desaparecer

19/06/2007

Un problema (no sólo en España) de la educación de los estudiantes de diseño (que por definición son principiantes) es que se los anima exageradamente a elaborar complejos conceptos, lo cual generalmente se traduce en ideas radicalmente novedosas, dudosamente fundamentadas, de poca aplicabilidad y con una pobre coherencia interna. Generalmente, estos conceptos están demasiado influídos o condicionados por el profesor, que premia la novedad y la calidad estética por sobre la detección de problemas y la solución de estos. Viendo muchos trabajos finales (esta es la época para verlos) se puede decir que la mayoría de los trabajos no solucionan problemas de ningún tipo, sino que se quedan en ideas pensadas desde un asiento, detras de una pantalla. La mayoría de estos estudiantes, de seguir en el campo del diseño, se transformarán en profesionales, aprenderán los trucos de la profesión y diseñarán productos que terminarán en la basura, contaminando el planeta y agravando la crisis.

Como profesor (externo) de una escuela de diseño, el tema de la educación de los diseñadores me ocupa y pienso en el a menudo. Justo en esta época de exámenes y trabajos finales leo un muy buen artículo acerca de la educación que reciben los diseñadores (de producto). Hall se pregunta retóricamente porque un tren diseñado por IDEO funciona más deficientemente que los trenes corrientes y cuesta cuatro veces más, o como es posible que se tarde 90 minutos para llegar al avión desde el momento del check-in, o como puede ser que en EEUU mueran 42.000 personas al año en accidentes de tráfico. El mundo está lleno de cosas que no funcionan bien.

Según Hall las escuelas de diseño responden a esta crisis de tres maneras distintas:

  1. position product design as a business(week)-friendly, innovation-focused process (IIT and Stanford);
  2. focus on research rather than form making and align it with other humanities disciplines (Hunt);
  3. take the art-school route epitomized by the Royal College of Art, in London, and Cranbrook Academy of Art, which have reputations for critical thinking and producing sexy imagery of objects—often more hypothetical than manufacturable;

Hay otra manera:

A fourth response to stuff evaporation is to shift gears to mapping those object-producing systems and using the data, arrayed in compelling visual form, to drive design change.

Es en esta cuarta opción donde el diseñador es parte integral del cambio social, las escuelas deben dejar de enfatizar la novedad per se, el book, el styling cosmético y enfocarse a enseñar a detectar y solucionar problemas, pero por sobre todo a rediseñar propuestas de valor, a repensar empresas, instituciones y negocios de acuerdo a un modelo de servicios y no de productos. Me imagino la alegría que sentiré cuando un estudiante presente un concepto de un servicio. Al fin y al cabo los productos son un medio, no un fin.

Tenemos que empezar a enseñar diseño de servicios. El diseño de productos es cosa del pasado.

¿Cuanto vale una silla incómoda?

14/06/2007

Leo en Design.nl que un fetichista norteamericano pagó € 264.000 por una variante blanca de la conocida silla roja y azul de Gerrit Rietveld. La “silla” se creía perdida; esto, sumado al hecho que casi todas las piezas de Rietveld se exhiben en conocidos museos han hecho que la pieza haya alcanzado este increíble precio.

record_rietveld_sm.jpg

En el artículo Crisis de la Modernidad (incluído en el libro El mundo como proyecto) Otl Aicher nos dice sobre la silla:

Una silla de incómodo asiento es una mala silla aunque pueda valer como obra de arte. Es mal diseño.

El que quiera, sin gastar tanto dinero, tener en su casa una réplica de esta pieza de museo para colgarla de la pared (ojo que es insalubre sentarse en ella) puede comprarse el libro Rietveld meubels om zelf te maken = How to construct Rietveld furniture y dedicarse un par de tardes al bricolage.

libroroetveld.jpg

El que quiera gastar algo más de dinero y dar rienda suelta a su religión estética, mientras pone a prueba su intelecto, puede encargar una silla Rietveld “original” a la empresa de los nietos de Rietveld Rietveld by Rietveld. Estas sillas vienen con un chip de protección desarrollado por EasyLogic RFID Distribution, el chip garantiza que sea una réplica oficial (ji ji ji) y no una vulgar copia.

¿Por qué Safari en Windows?

13/06/2007

Apple ya ofrece su beta de Safari para Windows.

Partiendo de la tal vez ingenua premisa que Safari Win=Safari Mac, yo no le veo más utilidad que la obvia utilización para validar compatibilidad entre navegadores desde una plataforma Windows. Si Safari Win≠Safari Mac, el efecto de tener otro navegador más será sobre todo pernicioso.

¿Cuál es el sentido de esta versión? Yo no lo veo. Las razones que según Apple harán que ame a Safari, son las mismas razones por las cuales desde hace años me encanta Mozilla/Firefox.

safari.gif
Apple habla de mayor rapidez (rendering de HTML, ejecución JS e inicio de la aplicaión), pero la rapidez es un factor justamente tan variable, depende de tantos factores (procesador, inicio de windows, servicios instalados, ancho de banda, programas abiertos, sesiones paralelas, etc). Además Safari no tiene las posibilidades de personalización que tiene Mozilla/Firefox, es difícil que sin esta característica llegue a alcanzarlo en penetración.

Logo de Londres 2012 (2)

7/06/2007

Mi amigo Martin Hansen (el mismo de las salchichas con judíos), me dice lo siguiente por mail acerca del logo/marca de Londres 2012:

  1. All these critical voices show that the world still think of identities as logos, and a lot of the critisism exposes peoples fear of the new and lack of understanding of branding. My point is: If the product is amazing, you’ll buy it whether you like the logo or not. Knowing Wolff Olins, they will implement the brand very, very well.
  2. The Olympics Games are dead. The games can no longer compete with the Football World Cup in terms of attention. In the Western World it’s no longer a novelty to see the cultural diversity of the Olympic Games. There’s been exposures of doping, bribery cases and sponsorship fraud. It’s no longer a national showcase, but a money making machine.For this reason, I think the whole idea of the Olympics needs a new direction, and therefore a new brand too.What I do like about the 2012 logo is that it’s not cute. It’s not a stereotype of a city. It’s not inclusive, safe, boring. And it doesn’t shout merchandising and money. It’s brave, energetic, single-minded – a big fuck you to the wishy washy logos of the last many games (Sydney 2000: a running dude made out of boomerangs and the opera house… come on).

Martin es un ex-Wolff Olins y uno de sus últimos trabajos es el rediseño de la identidad corporativa para Bankinter (con Saffron).

Logo de Londres 2012

7/06/2007

Todo el mundo habla del logo de Londres 2012 (¿o debería decir marca como insiste en hacer el site oficial?).

Ken Livingstone, el alcalde de Londres, defenestra el logo en su blog y dice, entre otras cosas, que se trata de una cara vergüenza. Y si, barato no es, el trabajito costó £400.000. Evidentemente los de Wolff Olins se han vuelto a volver locos (el trompetista de British Telecom, también obra de WO, fue muy criticado y ridiculizado durante sus más de 10 años de vida).

Esta reacción recuerda a la que tuvo Margaret Thatcher durante la presentación de la nueva identidad corporativa de British Airways, quien, sin decir una sola palabra, cubrió el nuevo diseño con un pañuelo como muestra de desagrado. ¡Los políticos ingleses sí que saben de diseño!

Tests de usabilidad de libros

1/06/2007

Ayer hablaba con mi amigo y diseñador gráfico Jordi Duró, acerca del nivel general de los libros de diseño y él me preguntaba: “¿quién necesita otro libro de tarjetas de visita?”.

Hay cosas que ya están claras, no se necesita otro libro de tarjetas de visita, ni otro de diseño de periódicos, ni de papelería, no hay nada nuevo bajo el sol. Los buenos diseñadores ya saben como hacer ciertas cosas, algunas de ellas las hacen desde hace décadas o siglos (libros, carteles, packaging).

Hoy leo en el blog de Rosenfeld Media, la compañía editorial del gurú de la arquitectura de información Louis Rosenfeld, que realizarán tests de usabilidad de los libros que publiquen. En el site puede leerse:

User testing (done with printed and PDF versions of book)

Task analysis to determine if the design address common information needs, such as:

  • Orientation (understanding what the book contains)
  • Known-item searching (looking up information that you know is there)
  • Open-ended finding (learning about a specific topic)

Post-test interview

Determine if:

  • The design conveys overall credibility of the author and the publisher.
  • The typography and layout support readability.
  • The design met users’ initial expectations.

Follow with questions regarding specific aspects of the design, graded on a Likert Scale.

¿Tiene sentido esto? ¿No es el típico caso de inseguridad de bata blanca, de querer validar todo con tests de usabilidad? ¿Tiene sentido intentar verificar cosas que ya se saben con bastante certeza gracias al conocimiento profesional? ¿Es válido aplicar diseño centrado en el usuario a algo tan estandarizado en el uso como es un libro? ¿Hace falta hacer task analysis del uso de un libro?

Antes de volverme digital, me formé como editor de libros en la ya desaparecida Frederik Muller Academie de Ámsterdam (ciudad de libreros). Tal vez no me acuerde mucho de lo que aprendí, tal vez ya no tenga derecho a hablar del tema, pero como graduado editor de libros afirmo que lo que pretende hacer Rosenfeld es una pérdida de tiempo. Cualquier buen diseñador sabe (y si no lo sabe es un mal diseñador) si la tipografía y el layout permitirán una buena legibilidad o si la navegación será efectiva, ya que ése es justamente su trabajo.

Seguro que se encontarán aspectos mejorables gracias al test, el diseño a prueba de balas no existe ¿pero vale la pena el esfuerzo?