Paraguas amarillo
Hace un par de días que llueve en Barcelona.
- ¿Me cambiás tu paraguas azul por el mío? Me pregunto Selva, mi hija de 13 años.
- Ni loco. Le contesté.
- Dale pa, es que el mío es amarillo y no quiero ir por ahí con un paraguas amarillo.
- Ni loco, tu paraguas es de esos chinos, el mío es uno plegable de los buenos, es holandés. Le repliqué.
- ¡El mío también! Dijo casi indignada.
- De acuerdo, entonces sí.
Y nos intercambiamos los paraguas.

18/04/2008 en 14:31
Niños, me encanta el poder de convencimiento que tienen.. Yo tengo dos Minis y aun no puedo ganarles la batalla.
18/04/2008 en 21:44
Mmmm, que sigue después? primero fue el paraguas, luego que sigue?
mal, muy mal…
18/04/2008 en 22:11
Es imposible resistirse a tanta elocuencia.