Todo el mundo habla del logo de Londres 2012 (¿o debería decir marca como insiste en hacer el site oficial?).

Ken Livingstone, el alcalde de Londres, defenestra el logo en su blog y dice, entre otras cosas, que se trata de una cara vergüenza. Y si, barato no es, el trabajito costó £400.000. Evidentemente los de Wolff Olins se han vuelto a volver locos (el trompetista de British Telecom, también obra de WO, fue muy criticado y ridiculizado durante sus más de 10 años de vida).
Esta reacción recuerda a la que tuvo Margaret Thatcher durante la presentación de la nueva identidad corporativa de British Airways, quien, sin decir una sola palabra, cubrió el nuevo diseño con un pañuelo como muestra de desagrado. ¡Los políticos ingleses sí que saben de diseño!

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