Archive for the ‘Teorías y explicaciones’ Category

Antes de Evgeny Morozov (algunos libros recomendados)

14/11/2013

Evidentemente, Evgeny Morozov no es el primero en comentar que los avances tecnológicos no siempre se traducen en bienestar humano y que estos vienen condicionados por los contextos socio-políticos en los que emergen y en los cuales, indefectiblemente, terminan influyendo.

Antes que él, desde mucho antes de la popularización de la web y del surgimiento del (pseudo)activismo en Facebook, hubo varios autores que se ocuparon de la crítica de la tecnología y reflexionaron de manera profunda sobre las fuerzas que actúan sobre el surgimiento, desarrollo y difusión de la tecnología, así como de las visiones políticas que condicionan su avance y la dirigen hacia el control y la explotación de la sociedad.

A continuación incluyo una lista de varias obras. Aclaro que se trata de una lista de recomendaciones no exhaustiva, determinada por mis lecturas y sesgada por mi propia visión pesimista.

 

La crítica de la tecnología también está presente en el campo de la filosofía de la tecnología donde varios autores (Bruno Latour, Herbert Marcuse, o Martin Heidegger, por ejemplo) se han ocupado de tratar los efectos negativos del avance tecnológico.

Casi dos horas de Borges

8/11/2009

Un impresionante Borges con un entrevistador (Joaquin Soler Serrano) que se cree demasiado inteligente y habla más de lo conveniente. Programa A Fondo (RTVE, 1976).

(more…)

Taleb, Kahneman y Mankiw.

3/03/2009

En este impresionante panel integrado por Nassim Taleb y Daniel Kahneman, Taleb se preguntaba qué van a hacer las escuelas de negocio después de esta crisis. ¿En qué van a cambiar? ¿Van a revisar sus programas de estudio? ¿Van a admitir que muchas teorías económicas tienen la misma validez empírica que la astrología?

Hoy, pocos meses después del inicio de la debacle, las escuelas de negocio siguen con su business-as-usual (no pun intended).

Además de absurdos tales como Portfolio theory, las escuelas de negocio siguen machacando a sus estudiantes con la idea de los consumidores como agentes racionales, que maximizan la utilidad esperada, la versión 2.0 del valor esperado. Esto es lo que escuchan los estudiantes de licenciatura, los que hacen masters y doctorados sí que reciben otras teorías, pero los más jóvenes son protegidos de la dura realidad del comportamiento humano, una realidad que desmonta las teorías económicas, cuyas predicciones, son, según Taleb, menos fiables que las de los astrólogos.

Gregory Mankiw es el autor de dos textos ampliamente utilizados en escuelas de negocio sobre macro y microeconomía. En el resumen del capítulo 21 de Principles of microeconomics Mankiw dice:

The consumer’s indifference curves represent his preferences. An indifference curve shows the various bundles of goods that make the consumer equally happy. Points on higher indifference curves are preferred to points on lower indifference curves. The slope of an indifference curve at any point is the consumer’s marginal rate of substitution—the rate at which the consumer is willing to trade one good for the other.

The consumer optimizes by choosing the point on his budget constraint that lies on the highest indifference curve. At this point, the slope of the indifference curve (the marginal rate of substitution between the goods) equals the slope of the budget constraint (the relative price of the goods).

Los premios Nobel de economía Herbert Simon y Daniel Kahneman, ninguno de ellos economista, nos dicen que los seres humanos no nos planteamos los problemas de consumo en los términos planteados por los economistas: “¿como debo gastar mi dinero para maximizar mi utilidad?”. Tal vez tenemos la maximización como objetivo, es razonable tenerlo,  tal vez queremos ser totalmente racionales y tomar la mejor decisión, pero no nos comportamos de esta manera.

Simon nos dice que en general no maximizamos, sino que nos conformamos (satisficing), Kahneman nos habla de aversión al riesgo y utilización de heurísticos. Con su monumental Prospect theory propone una alternativa al modelo clásico de maximización de la utilidad esperada, una alternativa anclada en la realidad y no en los deseos.

El modelo de maximización nació y se extendió porque es lógico, y los seres humanos queremos ser lógicos. Se afianzó como modelo porque sería razonable y deseable que las cosas fueran como propone el modelo, pero no lo son. Prospect theory es un marco descriptivo que nos explica como las cosas son, no como deberían ser.

En diez días me toca ir al Saló de l’Ensenyament con Elisava. en cuanto tenga un  minuto libre me pasaré por los stands de las escuelas de negocio y les preguntaré: “En vista de los acontecimientos actuales, ¿cómo piensan ustedes revisar sus programas de estudio?”.

A ver qué dicen.

Otro tipo de concurso de diseño

10/04/2008

Cuando se trata de encargar trabajos por medio de concurso, suele haber tres tipos de concursos de diseño:

  1. completamente abiertos a cualquiera que quiera participar, sin remuneración para los participantes, “algo” para el ganador.
  2. restringidos a invitados, sin compensación económica para los participantes, “algo” para el ganador.
  3. restringidos a invitados, con compensación económica para los participantes, “algo” para el ganador.

En la mayoría de los casos el ganador se adjudica o bien un premio en dinero (que en ocasiones puede ser ridículo o que sólo se otorga bajo condiciones leoninas) o bien la adjudicación de un proyecto.

De la tipología descripta, solo el caso 3 es aceptable para diseñadores con amor propio y ética profesional. No vale la pena extenderse en criticar los tipos 1 o 2 de concursos, estos suelen conducir al plagio más vergonzoso, al sometimiento al politiqueo o como mínimo a resultados de dudosa calidad.

El boicot de de los tipos 1 y 2 de concursos es la postura más favorable al bien común. En este sentido ya se han expresado organizaciones profesionales (FAD-ADG, AIGA) y voces del diseño como Álvaro Sobrino o Luciano Cassisi.

Pero oh, sorpresa: existe un tipo de concurso que no entra en ninguna de las categorías anteriores. Se trata del concurso para el diseño de una barrera de sonido para el Aeropuerto de Schiphol. A primera vista puede parecer un típico concurso de tipo 1, pero no lo es.

La primera gran diferencia con los concursos abiertos (tipo 1) es que, si bien es abierto, se han definido 3 categorías de participantes:

  1. Instituciones educativas y particulares
  2. Agencias de diseño
  3. Empresas

El ganador de cada categoría se lleva €250.000 y pasa a una segunda ronda. El ganador de esta segunda ronda se lleva €500.000 más, es decir un premio total de €750.000.

Hay muchas diferencias con los típicos concursos a los que todos nos oponemos: en este caso los criterios de evaluación son muy claros, el jurado está compuesto de personas (a menudo ni siquiera hay jurado o éste es desconocido), los temas de propiedad intelectual están delimitados, los requisitos también están definidos, etc. Para más info ver el pliego.

Pero lo que hace que este concurso sea realmente diferente, radica en que los administradores de Schiphol, han encargado y testeado varios diseños antes de convocar al concurso. Es decir que ya existe una solución y ahora les interesa ver si alguien encuentra una solución mejor. Es una especie de 2da opinión: cuando vas a gastarte miles de millones de euros, no es tan mala idea gastarte 1 millón más y ver si alguien encuentra una solución mejor.

Me pregunto si las empresas que han realizado estos diseños previos tendrán que devolver el dinero de sus honorarios en caso de que alguien proponga una solución mejor.

Evidentemente, a pesar del carácter abierto del concurso, no todo el mundo está en condiciones de participar, la inherente dificultad del problema planteado y los complejísimos requerimientos, evitan por si solos el efecto O.T. que es tan común en los concursos de diseño gráfico.

Quizás este modelo sólo sea aplicable a grandes proyectos de infraestructura con un gran componente de ingeniería, pero podría ser un modelo a seguir cuando sea necesario recurrir a un concurso.

Temas de diseño

27/03/2008

O mejor dicho: Elisava Temes de disseny, la revista que desde hace más de 20 años Elisava publica acerca de teoría, historia y crítica del diseño.

Todos los 24 números publicados hasta la fecha están disponibles online. La idea es que los artículos estén en catalán, castellano e inglés, la mayoría de los artículos ya está traducida, aunque aún quedan algunos por traducir.

Comenzaría leyendo Autosatisfacción visual casi generalizada escrito por el diseñador suizo Ruedi Baur, responsable de la señalización del Centre Pompidou y del aeropuerto de Colonia/Bonn.

Hay de todo tipo de temas en la esfera del diseño: economía, sostenibilidad, materiales, comunicación, interfaz, ética… Lo mejor es bucear en el archivo de la colección.

Dime a quien buscas y te diré a quien votas

18/02/2008

Leo en Seo.com que según las cifras que aparecen en Google Trends, existe una correlación entre la cantidad de búsquedas por el apellido del candidato a las elecciones primarias en EEUU y el ganador en dichas elecciones.

usa.jpg

http://www.seo.com/blog/google-predicts-super-tuesday-results/

Todos hemos aprendido que correlación no significa causación. Pero si esta correlación, que existe en EEUU, también se da en España, puede servir como predicción fiable de que Zapatero, a día de hoy, ganaría las elecciones.

espana.jpg

rajoy vs zapatero vs mariano rajoy vs rodriguez zapatero en Google Trends

Habermas me libró del posmodernismo

4/09/2007

El último toque que necesitaba para despojarme de cualquier remanente de posmodernismo, me lo ha dado el filósofo alemán Jürgen Habermas, a quien leí por primera vez este verano.

Me parece que, en lugar de abandonar el proyecto de la modernidad como una causa perdida, deberíamos aprender de los errores de aquellos programas extravagantes que trataron de negar la modernidad.

Jürgen Habermas, Modernidad: un proyecto incompleto

Libros de vacaciones 2 y 3

1/08/2007

houdini.jpgMe acaba de llegar (de Amazon) Houdini: The Handcuff King y me lo llevaré para leer en vacaciones. Se trata de un comic de Jason Lutes, el autor de Berlin y Jar of Fools, (los tres libros también están editados en castellano).

Houdini: The Handcuff King
Jason Lutes
Hyperion, ISBN 978-0786839025

Lutes relata una serie de sucesos de la vida del famoso escapista Harry Houdini, en el tiempo de uno de sus saltos más famosos el del puente del Charles River en Boston.

978848306727.gifOtro libro que me llevaré (un regalo de mi padre) es uno del historiador y filósofo argentino Juan José Sebrelli.

El olvido de la razón
Juan José Sebreli
Ed. Debate, ISBN 9788483067277 (España)
Ed. Sudaméricana, ISBN 9500727641 (Argentina)

Según el texto de la contratapa de la edición argentina: “con precisión, lucidez y una formidable curiosidad, Sebreli se encarga de mostrar cómo, de Dostoievski y Schopenhauer a Deleuze y Derrida, el pensamiento central de la filosofía, y muchos de sus meandros y afluentes menores, ha formulado preguntas y buscado respuestas alejadas por completo de la racionalidad. Una urgente paciencia le permite desarrollar argumentos prácticamente imbatibles contra corrientes y tendencias que la mayoría de las veces ocultan en énfasis verbales y artilugios retóricos sus debilidades y su vocación de fanatismo.”

En un libro de 1991, El asedio a la modernidad, Sebreli ya había planteado una crítica muy bien fundamentada al irracionalismo y la antimodernidad predominantes en vastos sectores del pensamiento de origen europeo y americano, aunque en aquella ocasión lo hacía desde la perspectiva de la historia de las ideas políticas y sociales. Este libro tambien es absolutamente recomendable, pero lamentablemente está agotado.

Persuabilidad en el EuroIA

24/07/2007

El 21 y 22 de septiembre tenemos una nueva edición del EuroIA, esta vez en Barcelona.

El tema de este año es “Translating Information Architecture” y habrá más de veinte ponencias seleccionadas por medio de double blind peer review. El keynote será Ricardo Baeza-Yates, de Yahoo! Research Labs, toda una eminencia en Information Retrieval. Yo estaré presentando un estudio sobre persuabilidad de tiendas on-line realizado por el equipo de Multiplica.

Contra el relativismo moral

16/07/2007

Hay cosas que no son relativas: la vida es sagrada y la libertad también lo es.

Hace poco leí un post a favor del relativismo moral en el blog de Jesús Encinar. Aclaro que no dudo en absoluto que Encinar esté a favor de la vida y la libertad, sigo su blog y esto me resulta evidente al leer sus reflexiones. Pero no puedo estar a favor del relativismo moral que él defiende:

Para el relativismo moral, los valores morales de una sociedad están sujetos a las circunstancias sociales, económicas e históricas, que son cambiantes. Por tanto, lo que está bien y lo que está mal depende, en cada caso, de las convenciones y consensos que la sociedad elige en cada momento. Cada cultura y cada sociedad tiene sus propias reglas morales que se ajustan a sus situaciones. No es que no exista una moralidad, es que esta es cambiante y relativa al contexto.

Según esta manera de pensar es valido que se ampute el clítoris de las niñas en Somalia porque es “su” cultura, pero no es válido que se haga en el Reino Unido, porque en Europa esto es cruel y viola los derechos humanos. Es valido que un kamikaze palestino haga volar una pizzería israelí y mate nueve niños porque para él la vida tiene otro sentido, pero no es válido que un militar israelí dispare contra un terrorista. Según esta postura es válido que un hombre de 45 se “case” con una niña de 12 o 13 años, mientras esto sea fuera de Europa, porque en Europa somos civilizados y no aceptamos este tipo de cosas. Según esta visión de “consensos elegidos” está bien que se asesine a mujeres nigerianas “infieles” o se cuelgue a homosexuales. Es moralmente relativo y por tanto aceptable que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad diga que el holocausto judío es un mito y organice un congreso para negarlo, pero es intolerable que el negacionismo suceda en Alemania.

Las sociedades no occidentales no sólo tienen derecho a iPods y Coca-Cola, también tienen derecho a las libertades no relativas y no discutibles de la modernidad. En un mundo moderno, globalizado, todos las sociedades tienen derecho a nuestros derechos, ya no hay vuelta atrás, el relativismo moral es retrógrado y hasta racista. Hay una sola verdad: la vida y la libertad son sagradas porque sí. Esto no es relativo, ni cultural, ni discutible. No puede serlo.

Entender el peligro no es experimentarlo

30/06/2007

La Dirección General de Tráfico de España (DGT) otorgará préstamos sin interés a jóvenes de entre 17 y 25 años para que estos se saquen el permiso de conducir (link) o, mejor dicho, para que paguen la autoescuela. La concesión de estos ventajosos préstamos depende de que los jóvenes beneficiarios participen en un programa de seguridad vial de 10 horas.

Si bien el préstamo es una ganga para sacarse el permiso, pienso que es un plan que carece de sentido si lo que busca es aumentar la seguridad en las calles y autopistas.

Con más de 4.100 muertos en España durante el 2006 el problema de la seguridad vial no depende de que los jóvenes o los adultos entiendan, sepan o conozcan los peligros de conducir ebrio o demasiado rápido o hablando por teléfono. Estoy convencido de que la mayoría entiende los peligros. El problema está en que cuando están al volante no lo sienten, el peligro les queda lejos.

Se me ocurren soluciones que tal vez atenten contra la privacidad y la libertad personal. Por ejemplo, bastaría con poner un detector de alcoholemia en el mismo coche, si has bebido, el coche no enciende, obviamente los imbéciles podrían hacer que sople un amigo, pero esto evitaría que en la mayoría de los casos los borrachines consigan encender el coche. Otra salida podría ser que el propio coche registre los excesos de velocidad y que durante la ITV se verifique la cantidad de excesos de velocidad cometidos, la enorme suma de multas, a la larga si que terminaría funcionando de manera disuasoria. Otra alternativa, tal vez más viable y socialmente más aceptable, sería limitar la velocidad de los vehículos, si lo pensamos bien, es absurdo e inmoral que los coches puedan ir tan rápido. Pero el lobby de las marcas de automóvil mueve montañas.

El problema de la seguridad vial no debe tomarse como una cuestión ética o moral, ya que justamente son los conductores temerarios los que no se plantean esta cuestión desde estas perspectivas. Cuando los conductores temerarios conducen peligrosamente, piensan que a ellos no le pasará nada, al pensar de esta manera eliminan la dimensión moral, ya que parten de la premisa de que no sucederá nada malo. Entonces, el objetivo sería lograr que la gente sienta el peligro, evidentemente nadie quiere morir al volante; el problema está en que justamente no experimentan el potencial peligro de sus acciones.

Una manera de enseñar a pensar eticamente ya se lleva a cabo y es confrontar a los infractores (¿porque sólo los infractores?) con las consecuencias de sus actos: encuentros con personas que han quedado gravemente discapacitadas luego de un accidente, visitas a la morgue para ver cadaveres de muertos en el tránsito o encuentros con familiares de victimas. Este tipo de experiencias son seguramente más memorables y por tanto efectivas, que el asistir a un cursillo. Son tambien, intuyo, más efectivas que la lejana posibilidad de ir a la cárcel o perder puntos del carnet (ojo que no digo que el carnet por puntos no funcione).

Otra manera: el coche, en vez de solamente avisarnos acerca de una acción peligrosa como girar bruscamente o ir demasiado rápido, nos podría hacer vivir de cerca un poquito de peligro, recordemos, se trata de experimentar el peligro. De esto nos habla Donald Norman en un interesante artículo: How to talk to humans.

If they’re driving too fast for their safety, cars have to act as if they were broken or have a problem. Make sounds or vibrate or wobble, or otherwise show simple physical signs that people understand without any training, without being told, and without reading anything. (People hate to read explanations.)

¿Los coches del futuro simularán derrapes cuando detecten el asfalto mojado para mostrarnos la cara de la muerte al volante? Esto si que sería diseño de experiencia con mayúsculas.

Godin contra el Long Tail

28/06/2007

Seth Godin dice en How to make a million dollars:

One popular method is to make a dollar in profit from each of a million people. Or a penny from a hundred million. This is the China strategy. It almost never works.

It almost never works because the challenge of reaching that many people is just too great. It’s too risky and too expensive. Doesn’t matter that you’re only hoping for a dollar or a penny. The price isn’t the challenge, it’s the difficulty in spreading your idea.

Far easier to make a thousand dollars from each of a thousand people, or even $10,000 from a hundred organizations.

Si lo entiendo bien, esto se opone de manera antagónica al paradigma vigente de modelo de negocio de la web 2.0, el denominado Long Tail (Wikipedia), que basicamente dice que es mejor vender poco de mucho que mucho de poco. Tal vez el Long Tail funcione sólo para unos pocos casos concretos y no se pueda aplicar como regla a todo.

El diseño de productos debe desaparecer

19/06/2007

Un problema (no sólo en España) de la educación de los estudiantes de diseño (que por definición son principiantes) es que se los anima exageradamente a elaborar complejos conceptos, lo cual generalmente se traduce en ideas radicalmente novedosas, dudosamente fundamentadas, de poca aplicabilidad y con una pobre coherencia interna. Generalmente, estos conceptos están demasiado influídos o condicionados por el profesor, que premia la novedad y la calidad estética por sobre la detección de problemas y la solución de estos. Viendo muchos trabajos finales (esta es la época para verlos) se puede decir que la mayoría de los trabajos no solucionan problemas de ningún tipo, sino que se quedan en ideas pensadas desde un asiento, detras de una pantalla. La mayoría de estos estudiantes, de seguir en el campo del diseño, se transformarán en profesionales, aprenderán los trucos de la profesión y diseñarán productos que terminarán en la basura, contaminando el planeta y agravando la crisis.

Como profesor (externo) de una escuela de diseño, el tema de la educación de los diseñadores me ocupa y pienso en el a menudo. Justo en esta época de exámenes y trabajos finales leo un muy buen artículo acerca de la educación que reciben los diseñadores (de producto). Hall se pregunta retóricamente porque un tren diseñado por IDEO funciona más deficientemente que los trenes corrientes y cuesta cuatro veces más, o como es posible que se tarde 90 minutos para llegar al avión desde el momento del check-in, o como puede ser que en EEUU mueran 42.000 personas al año en accidentes de tráfico. El mundo está lleno de cosas que no funcionan bien.

Según Hall las escuelas de diseño responden a esta crisis de tres maneras distintas:

  1. position product design as a business(week)-friendly, innovation-focused process (IIT and Stanford);
  2. focus on research rather than form making and align it with other humanities disciplines (Hunt);
  3. take the art-school route epitomized by the Royal College of Art, in London, and Cranbrook Academy of Art, which have reputations for critical thinking and producing sexy imagery of objects—often more hypothetical than manufacturable;

Hay otra manera:

A fourth response to stuff evaporation is to shift gears to mapping those object-producing systems and using the data, arrayed in compelling visual form, to drive design change.

Es en esta cuarta opción donde el diseñador es parte integral del cambio social, las escuelas deben dejar de enfatizar la novedad per se, el book, el styling cosmético y enfocarse a enseñar a detectar y solucionar problemas, pero por sobre todo a rediseñar propuestas de valor, a repensar empresas, instituciones y negocios de acuerdo a un modelo de servicios y no de productos. Me imagino la alegría que sentiré cuando un estudiante presente un concepto de un servicio. Al fin y al cabo los productos son un medio, no un fin.

Tenemos que empezar a enseñar diseño de servicios. El diseño de productos es cosa del pasado.

Segmentación basada en tareas

29/03/2007

He leído un muy buen artículo en el MIT Sloan Management Review sobre la segmentación de usuarios basada en “tareas” (jobs). La segmentación tradicional, ya sea socio-demográfica, basada en categorías o en precio, no sirve. En el artículo queda claro por qué: los criterios de segmentación tradicionales no siempre se corresponden con el uso que los usuarios o clientes hacen de un producto o las metas que pretenden alcanzar. Dicho de otra manera dos personas de segmentos socio-demográficos diametralmente opuestos pueden tener comportamientos y objetivos similares.

A mi este tema me parece interesantísimo, en Multiplica hace ya un tiempo hemos entendido esta cuestión y segmentamos públicos basándonos en las tareas que el cliente/usuario quiere realizar con la aplicación interactiva o en las metas que tienen. El éxito con este modo de segmentación no siempre es igual de bueno, pero a menudo nos permite llegar a soluciones que no encontraríamos si utilizaramos métodos tradicionales.

Descarga gratuita de Finding the Right Job for Your Product (disponble sólo por poco tiempo).

Simplicity Is Highly Overrated

7/01/2007

Uno de los artículos que últimamente ha generado bastante revuelo es el ensayo de Donald Norman acerca de la simplicidad. La idea central del ensayo de Norman es la siguiente:

The people want the features. Because simplicity is a myth whose time has past, if it ever existed. […] Make it simple and people won’t buy. Given a choice, they will take the item that does more. Features win over simplicity.

El ensayo está muy bien, aunque no me parece que sea una idea tan original o novedosa como para causar tanto rumor como para que el mismo Norman deba añadir una aclaración (This is one of the most misunderstood of all my columns) al inicio de su artículo y un addendum al final del mismo casi a modo de disculpa (I’m a champion of elegance, simplicity, and ease of use). Entiendo que la idea suena controversial viniendo de un paladín de la facilidad de uso, pero Norman sólo habla del status quo, y él no puede hacer nada al respecto, es injusto acursalo.

Hace casi dos años, Bruce Sterling escribía en Shaping Things algo similar a lo que dice Norman. Shaping things es un monumental librito de sólo 144 páginas, que a mi juicio es el primer gran libro de teoría del diseño del siglo 21. En él Sterling nos cuenta cómo la tecnología cambia a la sociedad y la sociedad a la tecnología. Sterling clasifica a los objetos en Artefactos, Máquinas, Productos, Gizmos y, en el futuro, Spimes… Según Sterling la complejidad es una parte inherente a la era actual de la tecnología, dominada por los Gizmos (parecidos a los Gadgets). Si los Gizmos fueran simples, serían productos y los productos son commodities de una era tecnológica anterior a la actual y ya no hay vuelta atrás.

En la conferencia SIGGRAPH 2004 Sterling hablaba de lo que luego escribiría en Shaping Things:

A Gizmo, unlike a Machine or a Product, is not efficient. A Gizmo has bizarre, baroque, and even crazy amounts of functionality. This Treo that I’m carrying here, this is a classic Gizmo: It’s a cellphone, a web browser, an SMS platform, an MMS platform, a really bad camera, and an abysmal typewriter, plus a notepad, a sketchpad, a calendar, a diary, a clock, a music player, and an education system with its own onboard tutorial that nobody ever reads. Plus I can plug extra, even more complicated stuff into it, if I take a notion. It’s not a Machine or a Product, because it’s not a stand-alone device. It is a platform, a playground for other developers. It’s a dessert topping, and it’s a floor wax.

Now, I could redesign this Gizmo to make it into a simple Product. But then this Gizmo would become a commodity. There would be little profit in that; in an end-user society like ours, Products come in bubblepak or shrinkwrap in big heaps, like pencils. There is no money in them.

So there are good reasons why a Gizmo is almost impossible to use. It’s because a Gizmo is delicately poised between commodity and chaos. It is trying to cram as much impossible complexity as it can, into an almost usable state.

A Gizmo is the classic form of our society’s material culture at this point in time. That’s how it is, and we need to accept that.

Bruce Sterling no es un escritor oscuro y desconocido, el libro ha sido editado por MIT Press, el tipo bloguea en Wired desde el 2003… No entiendo porque no hubo polémica antes. Los usabilistas se tiran de los pelos cuando uno de su parroquia se sale del cánon de expresiones aceptadas por la cultura endogámica y dogmática de la usabilidad nilseniana. Bueno, si lo entiendo: diciendo lo que dice Norman se ha convertido en un apóstata. Y no olvidemos que comparte oficina con el mismísimo mesías.